Wolf pride
sábado, 21 de septiembre de 2019
A veces
A veces, no tienes ganas de nada por muy bien que te lo hayas pasado, te sientes cansado, ahogado, como si te faltara algo, tal vez sea hablar con alguien, tal vez sea que haya algo roto dentro tuya que te hace sentirte así, o también puede ser la opcion de simplemente sentirte así, porque reconozcamoslo, todos somos humanos, y la monotonía es lo que te mata, así que solo queda aguantar, y ya sera otro amanecer
jueves, 19 de septiembre de 2019
Firmamento
Veo desde mi cama el firmamento, pensando en cuán basto es, a veces, sueño con coger las estrellas que noto tan cerca y pienso "estás ahí rodeada de tus amigas, pero tú eres la que más brilla de todas, e intento cogerte, pero estás tan lejos y aún así lo intento una y otra vez, pues eres la que más brilla" hasta que pienso, que estás tan lejos pero a la vez tan cerca que solo puedo mirarte desde lejos sin poder hacer nada, oh pequeña estrella...tan lejos pero tan cerca...oh pequeña estrella que brillas tanto, iluminame en esta aciaga noche, oh pequeña estrella...
miércoles, 18 de septiembre de 2019
El dragón y su lamento
Hubo una vez, un dragón solitario en la cima de un monte, tenía signos de lucha en todo su cuerpo y se veía que los años le habían tratado mal, su lamento, había dado a conocer ese lugar como el pesar del dragonicidio.
El dragón, que no podía alzar el vuelo pues sus alas estaban ya deterioradas con el paso del tiempo, contemplaba el basto cielo, hasta que un dia, una persona, se perdió llegando al lugar donde estaba este.
- qu-que hace un dragón en este lugar? No os habíais extinguido?
Preguntó la persona que se dirigía al dragón.
-soy el último de un linaje ya olvidado, aquí me hallo, solo, a la espera del fin de mis días.
-pobre...pobre dragón - expresó angustiada la persona en cuestión- no temáis, no os tengo miedo, he escuchado historias vuestras de nuestros ancestros.
- no necesito la piedad de una humana
-le interrumpe la humana- no es piedad, es empatia.
La humana, sin temor alguno, se fue acercando poco a poco al dragón pese a que este la miraba amenazante y enseñando sus dientes.
- no temáis, no sois el único de un clan extinto, ni sois una amenaza para mí - profirió acercandose a sus alas, tocandolas como si estás fueran a romperse como el cristal las cuales estaban en muy mal estado.
-como es posible que no me temáis? Los humanos desde tiempos inmemoriables nos habéis cazado, nos habéis odiado hasta el punto de querer matarnos a todos y aquí me hallo...
- porque no estás solo. No ahora...
Era de noche, pero con la luz de la luna se dejó ver una figura que iba cambiando a una forma felina exhuberante, su pelaje era blanco y sus rayas azules, fría e impotente pero a la par cálida.
La joven, le explicó quien era y de dónde procedía, al parecer era una cambiaformas que había vivido toda su vida alejada de la humanidad por el repudio que estos le habían ocasionado en la aldea que crecio.
- cuentan - explicó la joven - que en este mundo, los únicos que pueden coexistir juntos y están a la altura...son el dragón y el tigre.
El dragón, fascinado por su aspecto y sus simples palabras pero contundentes, hicieron que su corazón apagado volviera a brillar una vez más, pues quería saber más de ella, y cubriendo a la felina con su ala rota, estuvieron hablando hasta el fin de la noche.
El dragón, que no podía alzar el vuelo pues sus alas estaban ya deterioradas con el paso del tiempo, contemplaba el basto cielo, hasta que un dia, una persona, se perdió llegando al lugar donde estaba este.
- qu-que hace un dragón en este lugar? No os habíais extinguido?
Preguntó la persona que se dirigía al dragón.
-soy el último de un linaje ya olvidado, aquí me hallo, solo, a la espera del fin de mis días.
-pobre...pobre dragón - expresó angustiada la persona en cuestión- no temáis, no os tengo miedo, he escuchado historias vuestras de nuestros ancestros.
- no necesito la piedad de una humana
-le interrumpe la humana- no es piedad, es empatia.
La humana, sin temor alguno, se fue acercando poco a poco al dragón pese a que este la miraba amenazante y enseñando sus dientes.
- no temáis, no sois el único de un clan extinto, ni sois una amenaza para mí - profirió acercandose a sus alas, tocandolas como si estás fueran a romperse como el cristal las cuales estaban en muy mal estado.
-como es posible que no me temáis? Los humanos desde tiempos inmemoriables nos habéis cazado, nos habéis odiado hasta el punto de querer matarnos a todos y aquí me hallo...
- porque no estás solo. No ahora...
Era de noche, pero con la luz de la luna se dejó ver una figura que iba cambiando a una forma felina exhuberante, su pelaje era blanco y sus rayas azules, fría e impotente pero a la par cálida.
La joven, le explicó quien era y de dónde procedía, al parecer era una cambiaformas que había vivido toda su vida alejada de la humanidad por el repudio que estos le habían ocasionado en la aldea que crecio.
- cuentan - explicó la joven - que en este mundo, los únicos que pueden coexistir juntos y están a la altura...son el dragón y el tigre.
El dragón, fascinado por su aspecto y sus simples palabras pero contundentes, hicieron que su corazón apagado volviera a brillar una vez más, pues quería saber más de ella, y cubriendo a la felina con su ala rota, estuvieron hablando hasta el fin de la noche.
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